¿Cuánto cuesta una máquina de vending? Precios y todo lo que se paga además
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Una máquina de vending de snacks o bebidas frías nueva cuesta, de forma orientativa, entre 3.000 y 6.000 € (IVA no incluido). De segunda mano se encuentran entre 500 y 2.500 €, según la edad y el estado. Pero la máquina es solo una parte: para que empiece a vender hay que sumar el cobro con tarjeta, el transporte y la primera carga.
En resumen
- Nueva, de snacks o bebidas frías: de 3.000 a 6.000 €.
- Nueva, de café o especializada (comida caliente, pizza, productos frescos): puede pasar de 8.000 €.
- De segunda mano: de 500 a 2.500 €, y conviene revisarla entera antes de pagar.
- Además: lector de tarjetas, transporte, primera carga y, si es usada, puesta a punto.
Son horquillas de mercado orientativas, IVA no incluido, sacadas de guías del sector y de anuncios. El precio real depende del modelo, de lo que incluya y de quién lo venda: pide siempre dos o tres presupuestos.
Precio de una máquina de vending nueva
Lo que más mueve el precio es el tipo de producto que vende, porque cambia la mecánica y el frío:
| Tipo de máquina | Precio orientativo |
|---|---|
| Snacks y bebidas frías (espirales, con frío) | 3.000 – 6.000 € |
| Café, comida caliente, pizza, productos frescos | a menudo más de 8.000 € |
| Pequeñas de sobremesa, sin frío, solo monedas | desde unos 1.000 € |
Dentro de cada tipo, el precio sube con:
- La capacidad: número de selecciones y de unidades por espiral. Más capacidad significa menos visitas para la misma venta.
- El frío: una máquina refrigerada cuesta más y gasta más luz, pero es la que permite vender bebidas frías, lácteos o sándwiches.
- Los medios de pago: monedero con devolución de cambio, billetero y lector de tarjetas.
- La pantalla y la conexión: pantalla táctil y telemetría (que la máquina avise de lo que vende) encarecen el equipo y suelen llevar cuota.
Precio de una máquina de vending de segunda mano
En el mercado de ocasión hay de todo: máquinas de operadores que renuevan su parque, de negocios que cierran y de rutas que se venden enteras. Lo normal es encontrarlas entre 500 y 2.500 €; por debajo de eso suele haber una avería, un monedero que no sirve o un modelo tan viejo que no tiene recambios.
Una máquina usada sale barata solo si funciona. Antes de pagar, revisa:
- El frío: que llegue a temperatura y la mantenga con la puerta cerrada. Un compresor es la reparación más cara.
- El monedero y el billetero: que acepten las monedas y billetes actuales y devuelvan cambio.
- Las espirales y los motores: que giren todas, con producto dentro.
- La placa y los recambios: que el modelo siga teniendo servicio técnico cerca de ti.
- La documentación: factura de compra o algo que pruebe de quién es.
Lo explicamos paso a paso, con qué mirar el día de la visita y qué papeles pedir, en la guía de máquina de vending de segunda mano.
Lo que se paga además de la máquina
Cobro con tarjeta
Cada vez más gente no lleva monedas, y una máquina que solo acepta efectivo pierde ventas. Un lector de tarjetas y móvil se paga de tres formas, según el proveedor: el aparato, una cuota mensual y una comisión por cada cobro. Pregunta por las tres antes de decidir, porque una cuota pequeña con una comisión alta puede salir cara en una máquina que vende mucho, y al revés.
Transporte e instalación
Una máquina de vending pesa varios cientos de kilos. Hace falta una furgoneta con plataforma elevadora o un transportista que se dedique a ello, y a veces dos personas para meterla en el sitio. Comprueba antes el ancho de las puertas, si hay escalones y que haya un enchufe cerca con toma de tierra.
La primera carga
La máquina hay que llenarla antes de que venda nada. La cuenta es sencilla: número de selecciones × unidades que caben en cada una × coste medio de cada unidad. Por ejemplo, una máquina con 30 selecciones de 10 unidades y un coste medio de 0,60 € necesita unos 180 € de producto, y conviene tener otro tanto en el almacén para la siguiente visita.
Puesta a punto
Si es de segunda mano, cuenta con una limpieza a fondo, alguna espiral o algún motor, y quizá adaptar el monedero. Si es nueva, con la programación de precios y selecciones.
Papeles
No hay una licencia estatal específica para tener una máquina de vending, pero sí el alta en Hacienda y, si vendes comida, la inscripción en el registro sanitario de tu comunidad. Si la máquina va en la calle, además hace falta permiso del ayuntamiento. Lo tienes detallado en cómo montar un negocio de vending.
Un ejemplo con números
Una máquina de snacks y bebidas de segunda mano, para una nave industrial. Los números son inventados, para enseñar la cuenta:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Máquina de segunda mano revisada | 1.800 € |
| Lector de tarjetas (aparato) | 350 € |
| Transporte e instalación | 200 € |
| Primera carga y reserva en el almacén | 400 € |
| Puesta a punto (limpieza, una espiral) | 120 € |
| Total para empezar | 2.870 € |
Importes de ejemplo, IVA no incluido. Cambia cada línea por tus presupuestos.
Con esa cifra en la mano, la pregunta importante es cuánto tardas en recuperarla. Depende de lo que venda la máquina, del margen de cada producto y de la comisión del local. Puedes hacer la cuenta con tus números en la calculadora de rentabilidad, que te dice cuántas ventas necesitas para no perder y en cuántos meses recuperas la inversión.
¿Comprar, alquilar o ceder la máquina?
- Comprarla: pagas más al principio, pero lo que vende es tuyo. Es lo habitual si quieres hacer de esto un negocio.
- Renting o alquiler: una cuota al mes que suele incluir mantenimiento. Tiene sentido si no quieres inmovilizar dinero, pero mira el total que pagas al final del contrato.
- Que la ponga un operador: si lo que quieres es una máquina en tu negocio y no gestionarla, un operador la pone, la llena y te paga una comisión. No inviertes nada, pero tampoco te quedas el margen.
Dónde se va el dinero después
El precio de la máquina se paga una vez; lo que decide si ganas dinero es lo que pasa cada semana. Los gastos de cada mes son el producto, la comisión del local, la luz si la pagas tú, las visitas (gasolina y tiempo) y las mermas: lo que caduca, lo que se rompe y lo que desaparece. Una máquina que vende bien pero se repone a ojo pierde dinero en celdas vacías y en caducados.
Antes de comprar, merece la pena tener claro dónde vas a poner la máquina y qué vas a vender en ella: es lo que más pesa en lo que vas a ganar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta poner una máquina de vending?
Para una máquina de segunda mano revisada, con lector de tarjetas, transporte y la primera carga, cuenta con unos 2.500 a 3.500 €. Con una máquina nueva, de 4.000 a 7.000 €. Son cifras orientativas: depende del tipo de máquina y de tus presupuestos.
¿Merece la pena una máquina de segunda mano?
Sí, si está revisada y el modelo tiene recambios. Es la forma más habitual de empezar con poco dinero. Lo que no merece la pena es una máquina barata con el frío o el monedero tocados.
¿Qué gasta de luz una máquina de vending?
Depende sobre todo del frío y de lo vieja que sea la máquina. Las que no enfrían gastan poco; las refrigeradas, bastante más. Antes de instalarla, pacta con el local quién paga la luz y déjalo por escrito.
¿Hace falta licencia para tener una máquina de vending?
No hay una licencia estatal específica. Hace falta el alta en Hacienda y, si vendes alimentos, la inscripción en el registro sanitario de tu comunidad autónoma. En la vía pública, además, el permiso del ayuntamiento.


